viernes, 19 de julio de 2013

Helen Merrill - These foolish things (1960)


Queste piccole sciocche cose / These foolish things

Helen Merrill, "These foolish things"

Una sigaretta con la traccia di rossetto,
un biglietto d'aereo per paesi romantici,
e ancora il mio cuore ha le ali.
Queste piccole sciocche cose mi ricordano te.
Un tintinnio di piano nel vicino appartamento,
Quelle parole balbettate che ti dicevano
ciò che il mio cuore voleva dire,
Le altalene colorate di un prato luminoso.
Queste piccole sciocche cose mi ricordano te.
Sei venuta, mi hai visto, mi hai conquistato.
Quando mi hai fatto questo
ho capito che doveva essere così.
I venti di marzo che fanno del mio cuore un ballerino,
un telefono che suona... ma chi va a rispondere.
Com'è fedele il tuo fantasma.
Queste piccole sciocche cose mi ricordano te.
Che strano, che dolce ritrovarti ancora.
Queste cose mi sono care,
mi sembra che ti portino vicino a me.
L'odore delle foglie che bruciano,
i lamenti dei battelli,
due innamorati nella strada
che camminano come in sogno,
Com'è fedele il tuo fantasma.
Queste piccole sciocche cose mi ricordano te.


A cigarette that bears a lipstick's traces,
An airline ticket to romantic places.
Oh, how the ghost of you clings!
These foolish things remind me of you.
A tinkling piano in the next apartment,
Those stumbling words
that told you what my heart meant,
A fair ground's painted swings.
These foolish things remind me of you.
You came, you saw, you conquer'd me.
When you did that to me
I knew somehow this had to be.
The winds of March that make my heart a dancer,
A telephone that rings, but who's to answer?
Oh, how the ghost of you clings!
These foolish things remind me of you.
How strange, how sweet, to find you still.
These things are dear to me,
They seem to bring you near to me.
The scent of smould'ring leaves,
the wail of steamers,
Two lovers on the street
who walk like dreamers.
Oh, how the ghost of you clings!
These foolish things remind me of you.



Helen Merrill, "These foolish things",
letra de Eric Maschwitz (1901-1969)
y música de Jack Strachey (1894-1972).
en Parole e musica, RCA Italiana LPM 10105, 1960,
con Fernando Caiati, "Spoken lyrics in Italian",
y Piero Umiliani y su orquesta (1960).



sábado, 30 de marzo de 2013

Rollo de "Exultet" Barberini - Descenso a los infiernos



"[El artículo de fe sobre el descenso a los infiernos] afirma que Cristo franqueó la puerta de nuestra más profunda soledad, que en su pasión penetró en el abismo de nuestro abandono. Allí donde ya no podemos oír ninguna voz, allí está él. Por tanto, el infierno ya está superado, mejor, ya no existe la muerte que antes era el infierno. Ni el infierno ni la muerte son ya lo mismo, porque hay vida en medio de la muerte, porque el amor habita en ella. El infierno o la segunda muerte, como dice la Biblia (cf. Ap. 20, 14), es ahora el encerrarse voluntariamente en sí mismo. La muerte ya no conduce a la soledad, las puertas del sheol están abiertas de par en par. Creo que en esta línea es como hay que entender los textos de los Padres, que dicen que los muertos sales de sus sepulcros y que se abren las puertas del infierno, textos que se han interpretado sobre todo mitológicamente. Y también hay que interpretar así el texto mítico del Evangelio de Mateo que nos cuenta que, cuando murió Jesús, se abrieron los sepulcros y resucitaron los cuerpos de muchos santos (Mt 27, 52). La puerta de la muerte está abierta, desde que en la muerte habita la vida, el amor..."

Joseph Ratzinger (*1927)



domingo, 23 de diciembre de 2012

Ungaretti - Veglia (1915)


Veglia
Cima Quattro il 23 dicembre 1915

Vela
Cima Cuatro el 23 de diciembre de 1915

Un'intera nottata
buttato vicino
a un compagno
massacrato
con la sua bocca
digrignata
volta al plenilunio
con la congestione
delle sue mani
penetrata
nel mio silenzio
ho scritto
lettere piene d'amore

Non sono mai stato
tanto
attaccato alla vita

Una entera noche
echado junto
a un compañero
masacrado
con su boca
desencajada
vuelta al plenilunio
con la congestión
de sus manos
penetrada
en mi silencio
he escrito
cartas llenas de amor

No he estado nunca
tan
aferrado a la vida
Giuseppe Ungaretti (1888-1970)
L'Allegria (1931): Il porto sepolto
Giuseppe Ungaretti (1888-1970)
La Alegría (1931): El puerto sepultado



miércoles, 19 de septiembre de 2012

Prévert - Barbara (1946)


Barbara (1946)

Rappelle-toi Barbara
Il pleuvait sans cesse sur Brest ce jour-là
Et tu marchais souriante
Épanouie ravie ruisselante
Sous la pluie
Rappelle-toi Barbara
Il pleuvait sans cesse sur Brest
Et je t'ai croisée rue de Siam
Tu souriais
Et moi je souriais de même
Rappelle-toi Barbara
Toi que je ne connaissais pas
Toi qui ne me connaissais pas
Rappelle-toi
Rappelle-toi quand même ce jour-là
N'oublie pas
Un homme sous un porche s'abritait
Et il a crié ton nom
Barbara
Et tu as couru vers lui sous la pluie
Ruisselante ravie épanouie
Et tu t'es jetée dans ses bras
Rappelle-toi cela Barbara
Et ne m'en veux pas si je te tutoies
Je dis tu a tout ceux que j'aime
Même si je ne les ai vus qu'une seule fois
Je dis tu a tout ce qui s'aiment
Même si je ne les connais pas
Rappelle-toi Barbara
N'oublie pas
Cette pluie sage et heureuse
Sur ton visage heureux
Sur cette ville heureuse
Cette pluie sur la mer
Sur l'arsenal
Sur le bateau d'Ouessant
Oh Barbara
Quelle connerie la guerre
Qu'es-tu devenue maintenant
Sous cette pluie de fer
De feu d'acier de sang
Et celui qui te serrait dans ses bras
Amoureusement
Est-il mort disparu ou bien encore vivant
Oh Barbara
Il pleut sans cesse sur Brest
Comme il pleuvait avant
Mais ce n'est plus pareil et tout est abîmé
C'est une pluie de deuil terrible et désolée
Ce n'est même plus l'orage
De fer d'acier de sang
Tout simplement des nuages
Qui crèvent comme des chiens
Des chiens qui disparaissent
Au fil de l'eau sur Brest
Et vont pourrir au loin
Au loin très loin de Brest
Dont il ne reste rien.

Jacques Prévert, en Paroles (1946)


  • Jacques Prévert, Paroles (1946).

Prévert - Bárbara (1946)


Bárbara (1946)

Recuerda Bárbara
Llovía sin parar sobre Brest aquel día
Y tú caminabas sonriente
Radiante dichosa empapada
Bajo la lluvia
Recuerda Bárbara
Llovía sin parar sobre Brest
Y me crucé contigo en la calle de Siam
Tú sonreías
Y yo sonreía también
Recuerda Bárbara
Tú a quien yo no conocía
Tú que no me conocías
Recuerda
Recuerda al menos aquel día
No olvides
Un hombre se cobijaba en un soportal
Y gritó tu nombre
Bárbara
Y corriste hacia él bajo la lluvia
Empapada dichosa radiante
Y te arrojaste en sus brazos
Recuérdalo Bárbara
Y no te ofendas si te tuteo
Yo trato de tú a todos los que amo
Aunque les haya visto una sola vez
Yo trato de tú a todos los que se aman
Aunque no les conozca
Recuerda Bárbara
No olvides
esa lluvia serena y feliz
Sobre tu rostro feliz
Sobre esa ciudad feliz
Esa lluvia sobre el mar
Sobre el arsenal
Sobre el barco de Ouessant
Oh Bárbara
Qué putada la guerra
Qué habrá sido de ti ahora
Bajo esa lluvia de hierro
De fuego de acero de sangre
Y aquel que te estrechaba en sus brazos
Amorosamente
Estará muerto desaparecido o bien aún vivo
Oh Bárbara
Llueve sin parar sobre Brest
Como llovía entonces
Pero ya no es lo mismo
y todo se ha echado a perder
Es una lluvia de duelo terrible y desolada
Ni siquiera es la tempestad
De hierro de acero de sangre
Son simplemente nubes
Que revientan como perros
Perros que desaparecen
Con el agua sobre Brest
Y van a pudrirse lejos
Lejos muy lejos de Brest
De la que ya no queda nada.

Jacques Prévert, en Paroles (1946)


  • Jacques Prévert, Paroles (1946).

lunes, 27 de agosto de 2012

Ungaretti - San Martino del Carso (1916)


San Martino del Carso
Valloncello dell'Albero Isolato il 27 agosto 1916

Di queste case
non è rimasto
che qualche
brandello di muro

Di tanti
che mi corrispondevano
non è rimasto
neppure tanto

Ma nel cuore
nessuna croce manca

È il mio cuore
il paese più straziato

Giuseppe Ungaretti, in L'Allegria (1931): "Il porto sepolto"


San Martino del Carso
Valloncello dell'Albero Isolato el 27 de agosto de 1916

De estas casas
no ha quedado
más que algún
pedazo de muro

De tantos
a los que estaba unido
no ha quedado
ni siquiera tanto

Pero en el corazón
ninguna cruz falta

Mi corazón es
la aldea más devastada

Giuseppe Ungaretti, in L'Allegria (1931): "Il porto sepolto"



viernes, 24 de agosto de 2012

Benedetti - Son raras las veces que pienso en Dios


Sábado 24 de agosto

"Son raras las veces que pienso en Dios. Sin embargo, tengo un fondo religioso, un ansia de religión. Quisiera convencerme de que efectivamente poseo una definición de Dios, un concepto de Dios. Pero no poseo nada semejante. Son raras las veces en que pienso en Dios, sencillamente porque el problema me excede tan sobrada y soberanamente, que llega a provocarme una especie de pánico, una desbandada general de mi lucidez y de mis razones. «Dios es la Totalidad» dice a menudo Avellaneda. «Dios es la Esencia de todo» dice Aníbal, «lo que mantiene todo en equilibrio, en armonía, Dios es la Gran Coherencia». Soy capaz de entender una y otra definición, pero ni una ni otra son mi definición. Es probable que ellos estén en lo cierto, pero no es ése el Dios que yo necesito. Yo necesito un Dios con quien dialogar, un Dios en quien pueda buscar amparo, un Dios que me responda cuando lo interrogo, cuando lo ametrallo con mis dudas. Si Dios es la Totalidad, la Gran Coherencia, si Dios es solo la energía que mantiene vivo el Universo, si es algo tan inconmensurablemente infinito, ¿qué puede importarle de mí, un átomo malamente encaramado a un insignificante piojo de su Reino? No me importa ser un átomo del ultimo piojo de su Reino, pero me importa que Dios esté a mi alcance, me importa asirlo, no con mis manos, claro, ni siquiera con mi razonamiento. Me importa asirlo con mi corazón."

Mario Benedetti, La tregua (1960)



lunes, 20 de agosto de 2012

miércoles, 15 de agosto de 2012

Horacio - O fons Bandusiae



      O fons Bandusiae

O fons Bandusiae splendidior uitro,
dulci digne mero non sine floribus,
      cras donaberis haedo,
      cui frons turgida cornibus

primis et uenerem et proelia destinat.
Frustra: nam gelidos inficiet tibi
      rubro sanguine riuos
      lasciui suboles gregis.

Te flagrantis atrox hora Caniculae
nescit tangere, tu frigus amabile
      fessis uomere tauris
      praebes et pecori uago.

Fies nobilium tu quoque fontium
me dicente cauis impositam ilicem
      saxis, unde loquaces
      lymphae desiliunt tuae.

      Oh, fuente de Bandusia

¡Oh, fuente de Bandusia,
más clara que el cristal,
digna del dulce vino puro!
Mañana, y no sin flores,
te inmolaré un cabrito, cuya frente,
henchida ya por los primeros cuernos,
busca amor y pelea.
En vano, pues tus frescas aguas
teñirá con su sangre roja este retoño
de la alegre cabra.
No es capaz de alcanzarte
la hora implacable de la ardiente Canícula;
tú ofreces un frescor amable
a los bueyes cansados ya de arar
y a la manada errática.
Te contarás entre las fuentes célebres,
pues he cantado al roble que se yergue
sobre tus peñas huecas,
de donde brotan tus linfas parlanchinas.

Quintus Horatius Flaccus, Carmina, Liber III, Carmen XIII (23 a.C.).



jueves, 9 de agosto de 2012

Sachs - O die Schornsteine (1947)


O die Schornsteine (1947)

Und wenn diese meine Haut zerschlagen sein wird,
so werde ich ohne mein Fleisch Gott schauen.

Hiob

O die Schornsteine
Auf den sinnreich erdachten Wohnungen des Todes,
Als Israels Leib zog aufgelöst in Rauch
Durch die Luft -
Als Essenkehrer ihn ein Stern empfing
Der schwarz wurde
Oder war es ein Sonnenstrahl?

O die Schornsteine!
Freiheitswege für Jeremias und Hiobs Staub -
Wer erdachte euch und baute Stein auf Stein
Den Weg für Flüchtlinge aus Rauch?

O die Wohnungen des Todes,
Einladend hergerichtet
Für den Wirt des Hauses, der sonst Gast war -

O ihr Finger,
Die Eingangsschwelle legend
Wie ein Messer zwischen Leben und Tod -

O ihr Schornsteine,
O ihr Finger,
Und Israels Leib im Rauch durch die Luft!


Nelly Sachs, en In den Wohnungen des Todes (1947)