Jag vill se himlen
dyrkas upp av sitt eget ljus
färdas baklänges se molnen
rotera ut över taken farfar farfar
jag färdas bakåt till din sjuksäng
du ligger stilla utsträckt och ser på mig
dina ögon är grumliga som vårvatten
och farmor i dörröppningen
ser bekymrad ut men lugn och glad
att du är glad i mig
Yo quiero ver el cielo
Yo quiero ver el cielo
siendo forzado por su propia luz
transportado hacia atrás ver las nubes
rotar sobre el pensamiento abuelo abuelo
me transporto hacia atrás a tu cama de enfermo
estás quieto estirado y me miras
tus ojos están turbios como agua de primavera
y la abuela en la puerta
parece preocupada pero calma y alegre
por tu alegría por mí
Pär Hansson (1970), de Familjekista, 2001.
John Bauer (1882-1918), "Ut i vida världen" / "En el ancho mundo", en Bland Tomtar och Troll / Entre los duendes y los trolls (1907).
Als das Kind Kind war,
ging es mit hängenden Armen,
wollte der Bach sei ein Fluß,
der Fluß sei ein Strom,
und diese Pfütze das Meer.
Als das Kind Kind war,
wußte es nicht, daß es Kind war,
alles war ihm beseelt,
und alle Seelen waren eins.
Als das Kind Kind war,
hatte es von nichts eine Meinung,
hatte keine Gewohnheit,
saß oft im Schneidersitz,
lief aus dem Stand,
hatte einen Wirbel im Haar
und machte kein Gesicht beim fotografieren.
Als das Kind Kind war,
war es die Zeit der folgenden Fragen:
Warum bin ich ich und warum nicht du?
Warum bin ich hier und warum nicht dort?
Wann begann die Zeit und wo endet der Raum?
Ist das Leben unter der Sonne nicht bloß ein Traum?
Ist was ich sehe und höre und rieche
nicht bloß der Schein einer Welt vor der Welt?
Gibt es tatsächlich das Böse und Leute,
die wirklich die Bösen sind?
Wie kann es sein, daß ich, der ich bin,
bevor ich wurde, nicht war,
und daß einmal ich, der ich bin,
nicht mehr der ich bin, sein werde?
Als das Kind Kind war,
würgte es am Spinat, an den Erbsen, am Milchreis,
und am gedünsteten Blumenkohl.
und ißt jetzt das alles und nicht nur zur Not.
Als das Kind Kind war,
erwachte es einmal in einem fremden Bett
und jetzt immer wieder,
erschienen ihm viele Menschen schön
und jetzt nur noch im Glücksfall,
stellte es sich klar ein Paradies vor
und kann es jetzt höchstens ahnen,
konnte es sich Nichts nicht denken
und schaudert heute davor.
Als das Kind Kind war,
spielte es mit Begeisterung
und jetzt, so ganz bei der Sache wie damals, nur noch,
wenn diese Sache seine Arbeit ist.
Als das Kind Kind war,
genügten ihm als Nahrung Apfel, Brot,
und so ist es immer noch.
Als das Kind Kind war,
fielen ihm die Beeren wie nur Beeren in die Hand
und jetzt immer noch,
machten ihm die frischen Walnüsse eine rauhe Zunge
und jetzt immer noch,
hatte es auf jedem Berg
die Sehnsucht nach dem immer höheren Berg,
und in jeder Stadt
die Sehnsucht nach der noch größeren Stadt,
und das ist immer noch so,
griff im Wipfel eines Baums nach dem Kirschen
in einem Hochgefühl
wie auch heute noch,
eine Scheu vor jedem Fremden
und hat sie immer noch,
wartete es auf den ersten Schnee,
und wartet so immer noch.
Als das Kind Kind war,
warf es einen Stock als Lanze gegen den Baum,
und sie zittert da heute noch.
Peter Handke, "Lied Vom Kindsein", en Der Himmel über Berlin (1987)
Cuando el niño era niño,
caminaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuese un torrente,
y este charco, el mar.
Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía costumbres,
se sentaba a menudo en cuclillas,
salía de pronto corriendo,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño,
era el tiempo de preguntar:
¿Por qué yo soy yo y por qué no soy tú?
¿Por qué yo estoy aquí y por qué no estoy allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿No es la vida bajo el sol tan sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo ¿no es acaso
una ilusión del mundo antes del mundo?
¿Existen de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
antes de ser no fuera,
y que un día yo, el que yo soy,
no seré más este que yo soy?
Cuando el niño era niño,
no tragaba las espinacas, ni los guisantes,
ni el arroz con leche, ni la coliflor hervida,
ahora lo come todo y no por obligación.
Cuando el niño era niño,
una vez despertó en una cama extraña
y ahora lo hace una y otra vez,
mucha gente le parecía entonces hermosa
y ahora, con suerte, sólo unos pocos,
tenía una imagen clara del paraíso
y ahora apenas puede intuirlo,
no pensaba nada de la nada
y hoy se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño,
se abstraía mientras jugaba
y ahora se abstrae con las cosas, como entonces,
pero sólo si son cosas del trabajo.
Cuando el niño era niño,
para comer le bastaban manzana y pan,
y así es todavía.
Cuando el niño era niño,
las moras le caían en las manos como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así,
las nueces frescas le ponían áspera la lengua
y aún sigue siendo así,
tenía en cada montaña
el anhelo de una montaña más alta,
y en cada ciudad
el anhelo de una ciudad mayor,
y así es hasta hoy,
arrancaba las cerezas
de la copa del árbol con un regocijo
que siente todavía,
era retraído ante los extraños
y aún lo sigue siendo,
y esperaba la primera nevada,
como la espera aún hoy.
Cuando el niño era niño,
arrojó un palo contra un árbol como una lanza
y allí está vibrando todavía.
Als das Kind Kind war,
ging es mit hängenden Armen,
wollte der Bach sei ein Fluß,
der Fluß sei ein Strom,
und diese Pfütze das Meer.
Als das Kind Kind war,
wußte es nicht, daß es Kind war,
alles war ihm beseelt,
und alle Seelen waren eins.
Als das Kind Kind war,
hatte es von nichts eine Meinung,
hatte keine Gewohnheit,
saß oft im Schneidersitz,
lief aus dem Stand,
hatte einen Wirbel im Haar
und machte kein Gesicht beim fotografieren.
Als das Kind Kind war,
war es die Zeit der folgenden Fragen:
Warum bin ich ich und warum nicht du?
Warum bin ich hier und warum nicht dort?
Wann begann die Zeit und wo endet der Raum?
Ist das Leben unter der Sonne
nicht bloß ein Traum?
Ist was ich sehe und höre und rieche
nicht bloß der Schein einer Welt vor der Welt?
Gibt es tatsächlich das Böse und Leute,
die wirklich die Bösen sind?
Wie kann es sein, daß ich, der ich bin,
bevor ich wurde, nicht war,
und daß einmal ich, der ich bin,
nicht mehr der ich bin, sein werde?
Als das Kind Kind war,
würgte es am Spinat, an den Erbsen,
am Milchreis,
und am gedünsteten Blumenkohl.
und ißt jetzt das alles und nicht nur zur Not.
Als das Kind Kind war,
erwachte es einmal in einem fremden Bett
und jetzt immer wieder,
erschienen ihm viele Menschen schön
und jetzt nur noch im Glücksfall,
stellte es sich klar ein Paradies vor
und kann es jetzt höchstens ahnen,
konnte es sich Nichts nicht denken
und schaudert heute davor.
Als das Kind Kind war,
spielte es mit Begeisterung
und jetzt, so ganz bei der Sache wie damals,
nur noch,
wenn diese Sache seine Arbeit ist.
Als das Kind Kind war,
genügten ihm als Nahrung Apfel, Brot,
und so ist es immer noch.
Als das Kind Kind war,
fielen ihm die Beeren
wie nur Beeren in die Hand
und jetzt immer noch,
machten ihm die frischen Walnüsse
eine rauhe Zunge
und jetzt immer noch,
hatte es auf jedem Berg
die Sehnsucht nach dem immer höheren Berg,
und in jeder Stadt
die Sehnsucht nach der noch größeren Stadt,
und das ist immer noch so,
griff im Wipfel eines Baums nach dem Kirschen
in einem Hochgefühl
wie auch heute noch,
eine Scheu vor jedem Fremden
und hat sie immer noch,
wartete es auf den ersten Schnee,
und wartet so immer noch.
Als das Kind Kind war,
warf es einen Stock als Lanze gegen den Baum,
und sie zittert da heute noch.
Cuando el niño era niño,
caminaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuese un torrente,
y este charco, el mar.
Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía costumbres,
se sentaba a menudo en cuclillas,
salía de pronto corriendo,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño,
era el tiempo de preguntar:
¿Por qué yo soy yo y por qué no soy tú?
¿Por qué yo estoy aquí y por qué no estoy allá?
¿Cuándo empezó el tiempo
y dónde termina el espacio?
¿No es la vida bajo el sol tan sólo un sueño?
Lo que veo y oigo y huelo ¿no es acaso
una ilusión del mundo antes del mundo?
¿Existen de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
antes de ser no fuera,
y que un día yo, el que yo soy,
no seré más este que yo soy?
Cuando el niño era niño,
no tragaba las espinacas, ni los guisantes,
ni el arroz con leche,
ni la coliflor hervida,
ahora lo come todo y no por obligación.
Cuando el niño era niño,
una vez despertó en una cama extraña
y ahora lo hace una y otra vez,
mucha gente le parecía entonces hermosa
y ahora, con suerte, sólo unos pocos,
tenía una imagen clara del paraíso
y ahora apenas puede intuirlo,
no pensaba nada de la nada
y hoy se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño,
se abstraía mientras jugaba
y ahora se abstrae con las cosas,
como entonces,
pero sólo si son cosas del trabajo.
Cuando el niño era niño,
para comer le bastaban manzana y pan,
y así es todavía.
Cuando el niño era niño,
las moras le caían en las manos
como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así,
las nueces frescas
le ponían áspera la lengua
y aún sigue siendo así,
tenía en cada montaña
el anhelo de una montaña más alta,
y en cada ciudad
el anhelo de una ciudad mayor,
y así es hasta hoy,
arrancaba las cerezas de la copa del árbol
con un regocijo
que siente todavía,
era retraído ante los extraños
y aún lo sigue siendo,
y esperaba la primera nevada,
como la espera aún hoy.
Cuando el niño era niño,
arrojó un palo contra un árbol como una lanza
y allí está vibrando todavía.
"Quel beau sentiment, l'enfance! Un sentiment pur, rempli d'abandon, de confiance, avant qu'il ne se fasse meurtrir, que la cruauté referme tout. Et que l'on passe le reste de la vie à réparer ce qui a été cassé."
Isabelle Adjani
"¡Qué hermoso sentimiento es la infancia! Un sentimiento puro, lleno de abandono, de confianza, hasta que empieza a recibir golpes y la crueldad lo cierra todo. Y nos pasamos el resto de la vida reparando lo que se nos ha roto."
Dziwna planeta i dziwni na niej ludzie.
Ulegają czasowi, ale nie chcą go uznać.
Mają sposoby, żeby swój sprzeciw wyrazić.
Robią obrazki jak na przykład ten:
Nic szczególnego na pierwszy rzut oka.
Widać wodę.
Widać jeden z jej brzegów.
Widać czółno mozolnie płynące pod prąd.
Widać nad wodą most i widać ludzi na moście.
Ludzie wyraźnie przyśpieszają kroku,
bo właśnie z ciemnej chmury
zaczął deszcz ostro zacinać.
Cała rzecz w tym, że nic nie dzieje się dalej.
Chmura nie zmienia barwy ani kształtu.
Deszcz ani się nie wzmaga, ani nie ustaje.
Czółno płynie bez ruchu.
Ludzie na moście biegną
ściśle tam, co przed chwilą.
Trudno tu obejść się bez komentarza:
To nie jest wcale obrazek niewinny.
Zatrzymano tu czas.
Przestano liczyć się z prawami jego.
Pozbawiono go wpływu na rozwój wypadków.
Zlekceważono go i znieważono.
Za sprawą buntownika
jakiegoś Hiroshige Utagawy,
(istoty, która zresztą
dawno i jak należy minęła),
czas potknął się i upadł.
Może to tylko psota bez znaczenia,
wybryk na skalę paru zaledwie galaktyk,
na wszelki jednak wypadek
dodajmy, co następuje:
Bywa tu w dobrym tonie
wysoko sobie cenić ten obrazek,
zachwycać się nim i wzruszać od pokoleń.
Są tacy, którym i to nie wystarcza.
Słyszą nawet szum deszczu,
czują chłód kropel na karkach i plecach,
patrzą na most i ludzi,
jakby widzieli tam siebie,
w tym samym biegu nigdy nie dobiegającym
drogą bez końca, wiecznie do odbycia
i wierzą w swoim zuchwalstwie,
że tak jest rzeczywiście.
Wisława Szymborska, Ludzie na moście, 1986 [Traducción]
Extraño planeta y extrañas las gentes que aquí viven.
Sucumben al tiempo, pero sin querer admitirlo.
Tienen sus trucos para expresar su desacuerdo.
Crean imágenes como por ejemplo ésta:
Nada de particular a primera vista.
Se ve el agua.
Se ve una de sus orillas.
Se ve una piragua
que avanza penosamente río arriba.
Se ve un puente sobre el agua
y se ven hombres en el puente.
Los hombres aprietan visiblemente el paso,
porque comienza a azotarlos la lluvia
que cae de una nube oscura.
Pero ya no sucede nada más.
La nube no cambia de color ni de forma.
La lluvia no arrecia ni amaina.
La piragua navega sin moverse.
Los hombres del puente corren
hacia donde antes corrían.
Imposible evitar un comentario.
No se trata de un cuadro inocente.
Aquí el tiempo ha sido detenido.
Se han obviado sus leyes.
Se le ha privado de influencia en el curso de los acontecimientos.
Ha sido menospreciado y ha sido ultrajado.
A causa de un rebelde,
un tal Hiroshige Utagawa
(individuo que, por cierto,
expiró como es debido hace ya mucho tiempo),
el tiempo ha tropezado y ha caído al suelo.
Tal vez se trate de una travesura sin importancia,
un exceso a escala de apenas un par de galaxias,
no obstante y por si acaso
añadamos lo siguiente:
Aquí suele ser de buen tono
valorar en mucho este cuadro,
admirarlo con emoción desde hace generaciones.
Hay quienes van más lejos.
Incluso oyen el rumor de la lluvia,
sienten las frías gotas en la espalda y en la nuca,
miran el puente y a los hombres
como si se vieran allí retratados,
en esa carrera que nunca llega al fin
de un camino sin fin eternamente por recorrer,
y en su desfachatez creen
que en realidad así es.
Wisława Szymborska, Hombres en el puente, 1986 [Original polaco]
Wisława Szymborska, Paisaje con grano de arena, trad. de Jerzy Sławomirski y Ana María Moix, Lumen, Barcelona 1997, pp. 171-172.