martes, 17 de diciembre de 2013

lunes, 16 de diciembre de 2013

Peter O'Toole: In memoriam (1932-2013)


In memoriam († 14/12/2013)    


Poor soul, the centre of my sinful earth,
[Feeding] these rebel pow’rs that thee array,
Why dost thou pine within and suffer dearth,
Painting thy outward walls so costly gay?
Why so large cost, having so short a lease,
Dost thou upon thy fading mansion spend?
Shall worms, inheritors of this excess,
Eat up thy charge? Is this thy body's end?
Then, soul, live thou upon thy servants’ loss,
And let that pine to aggravate thy store;
Buy terms divine in selling hours of dross;
Within be fed, without be rich no more:
So shalt thou feed on death, that feeds on men,
And death once dead, there's no more dying then.

William Shakespeare (1564-1616), Sonnet CXLVI

Pobre alma, centro de culpable limo
a la que burla, indócil, quien la ciñe,
¿por qué adentro sufrir afán y hambre
si pintas lo exterior de alegre lujo?
Si el contrato es tan breve, ¿por qué gastas
ornando tu morada pasajera?
¿Tendrá por fin tu cuerpo sustentar
al gusano que herede tu derroche?
Vive, alma, a expensas de tu servidor;
que aumenten sus fatigas tu tesoro;
y cambia horas de espuma por divinas.
Sé rica adentro, en vez de serlo afuera.
Devora tú a la Muerte y no la nutras,
pues si ella muere, no podrás morir.

[Versión castellana de Manuel Mujica Láinez]





sábado, 7 de diciembre de 2013

Nelson Mandela: In memoriam (1918-2013)


In memoriam († 06/12/2013)    


«Si observamos la historia del siglo XX, a los hombres de Estado que mejoraron nuestro mundo y cuyo nombre merece ser recordado, que son muy escasos, les movió la fe, una fe religiosa o casi religiosa, y no una ideología. Es una paradoja de una época a la que llaman laica, pero que, en realidad, está marcada por la trascendencia o por su deseo.»

Guy Sorman



jueves, 7 de noviembre de 2013

Borges: El Inmortal (1947) [fragmento]


El Inmortal (1947)
[fragmento]

"Adoctrinada por un ejercicio de siglos, la república de hombres inmortales había logrado la perfección de la tolerancia y casi con desdén. Sabía que en un plazo infinito le ocurren a todo hombre todas las cosas. Por sus pasadas o futuras virtudes, todo hombre es acreedor a toda bondad, pero también a toda traición, por sus infamias del pasado o del porvenir. Así como en los juegos de azar las cifras pares y las cifras impares tienden al equilibrio, así también se anulan y se corrigen el ingenio y la estolidez, y acaso el rústico poema del Cid es el contrapeso exigido por un solo epíteto de las Églogas o por una sentencia de Heráclito. El pensamiento más fugaz obedece a un dibujo invisible y puede coronar, o inaugurar, una forma secreta. Sé de quienes obraban el mal para que en los siglos futuros resultara el bien, o hubiera resultado en los ya pretéritos... Encarados así, todos nuestros actos son justos, pero también son indiferentes. No hay méritos morales o intelectuales. Homero compuso la Odisea; postulado un plazo infinito, con infinitas circunstancias y cambios, lo imposible es no componer, siquiera una vez, la Odisea. Nadie es alguien, un solo hombre inmortal es todos los hombres. Como Cornelio Agrippa, soy dios, soy héroe, soy filósofo, soy demonio y soy mundo, lo cual es una fatigosa manera de decir que no soy.
[...]
La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres. Éstos se conmueven por su condición de fantasmas; cada acto que ejecutan puede ser el último; no hay rostro que no esté por desdibujarse como el rostro de un sueño. Todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable y de lo azaroso. Entre los Inmortales, en cambio, cada acto (y cada pensamiento) es el eco de otros que en el pasado lo antecedieron, sin principio visible, o el fiel presagio de otros que en el futuro lo repetirán hasta el vértigo. No hay cosa que no esté como perdida entre infatigables espejos. Nada puede ocurrir una sola vez, nada es preciosamente precario. Lo elegíaco, lo grave, lo ceremonial, no rigen para los Inmortales. Homero y yo nos separamos en las puertas del Tánger; creo que no nos dijimos adiós."

Jorge Luis Borges (1899-1986), "El Inmortal", IV, en El Aleph (1949)




domingo, 13 de octubre de 2013

James C. Christensen - "Ten Lepers" (2002)


Diez leprosos

"Y sucedió que, de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaria y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron:
— ¡Jesús, Maestro, ten compasión de nos-otros!
Al verlos, les dijo:
— Id y presentaos a los sacerdotes.
Y sucedió que, mientras iban, quedaron lim-pios.
Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glo-rificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano.
Tomó la palabra Jesús y dijo:
— ¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este ex-tranjero?
Y le dijo:
— Levántate y vete; tu fe te ha salvado" (Lucas 17,11-19).



lunes, 7 de octubre de 2013

He Qi - Good Samaritan (2001)


«Anda y haz tú lo mismo»

He Qi © 2013 All rights Reserved

"En esto se levantó un maestro de la ley y le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?». Él le dijo: «¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?». Él respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo». Él le dijo: «Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida». Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?». Respondió Jesús diciendo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció, y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: “Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. ¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?». Él dijo: «El que practicó la misericordia con él». Jesús le dijo: «Anda y haz tú lo mismo»" (Lc 10,25-37).



martes, 1 de octubre de 2013

Onitsura - Haikú: Principio del otoño


.初秋のどれが露やら雨の露
hatsuaki no / dorega tsuyu yara / ame no tsuyu

  Principio del otoño
  Cuáles de las gotas serán de rocío
y cuáles de lluvia   

Ueshima Onitsura (1661-1738)



viernes, 13 de septiembre de 2013

Otto Sander: In memoriam (1941-2013)


     In memoriam († 12/09/2013)    




Nick Cave & The Bad Seeds - Cassiel's Song (1993)

We've come to bring you home
Haven't we, Cassiel?

To cast aside your loss and all your sadness
And shuffle off that mortal coil and mortal madness
For we're here to pick you up and bring you home
Aren't we, Cassiel?

It's a place where you did not belong
Were time itself was mad and far too strong
Where life leapt up laughing and hit you head on
And hurt you, didn't it hurt you, Cassiel?

While time outran you and trouble flew toward you
And you were there to greet it
Weren't you, foolish Cassiel?

But here we are, we've come to call you home
And here you'll stay, never more to stray
Where you can kick off your boots of clay
Can't you, Cassiel?

For death and you did recklessly collide
And time ran out of you
And you ran out of time
Didn't you, Cassiel?

And all the clocks in all the world
May this once just skip a beat in memory of you
But then again those damn clocks, they probably won't
Will they, Cassiel?

One moment you are there
And then strangely you are gone
But on behalf of us all here
We're glad to have you home
Aren't we, dear Cassiel?


Nick Cave & The Bad Seeds, "Cassiel's Song" (1993)