lunes, 16 de enero de 2012

Szymborska - Ludzie na moście (1986)


Ludzie na moście

Dziwna planeta i dziwni na niej ludzie.
Ulegają czasowi, ale nie chcą go uznać.
Mają sposoby, żeby swój sprzeciw wyrazić.
Robią obrazki jak na przykład ten:

Nic szczególnego na pierwszy rzut oka.
Widać wodę.
Widać jeden z jej brzegów.
Widać czółno mozolnie płynące pod prąd.
Widać nad wodą most i widać ludzi na moście.
Ludzie wyraźnie przyśpieszają kroku,
bo właśnie z ciemnej chmury
zaczął deszcz ostro zacinać.

Cała rzecz w tym, że nic nie dzieje się dalej.
Chmura nie zmienia barwy ani kształtu.
Deszcz ani się nie wzmaga, ani nie ustaje.
Czółno płynie bez ruchu.
Ludzie na moście biegną
ściśle tam, co przed chwilą.

Trudno tu obejść się bez komentarza:
To nie jest wcale obrazek niewinny.
Zatrzymano tu czas.
Przestano liczyć się z prawami jego.
Pozbawiono go wpływu na rozwój wypadków.
Zlekceważono go i znieważono.

Za sprawą buntownika
jakiegoś Hiroshige Utagawy,
(istoty, która zresztą
dawno i jak należy minęła),
czas potknął się i upadł.

Może to tylko psota bez znaczenia,
wybryk na skalę paru zaledwie galaktyk,
na wszelki jednak wypadek
dodajmy, co następuje:

Bywa tu w dobrym tonie
wysoko sobie cenić ten obrazek,
zachwycać się nim i wzruszać od pokoleń.

Są tacy, którym i to nie wystarcza.
Słyszą nawet szum deszczu,
czują chłód kropel na karkach i plecach,
patrzą na most i ludzi,
jakby widzieli tam siebie,
w tym samym biegu nigdy nie dobiegającym
drogą bez końca, wiecznie do odbycia
i wierzą w swoim zuchwalstwie,
że tak jest rzeczywiście.


Wisława Szymborska, Ludzie na moście, 1986
[Traducción]




Szymborska - Hombres en el puente (1986)


Hombres en el puente

Extraño planeta y extrañas las gentes que aquí viven.
Sucumben al tiempo, pero sin querer admitirlo.
Tienen sus trucos para expresar su desacuerdo.
Crean imágenes como por ejemplo ésta:

Nada de particular a primera vista.
Se ve el agua.
Se ve una de sus orillas.
Se ve una piragua
que avanza penosamente río arriba.
Se ve un puente sobre el agua
y se ven hombres en el puente.
Los hombres aprietan visiblemente el paso,
porque comienza a azotarlos la lluvia
que cae de una nube oscura.
Pero ya no sucede nada más.
La nube no cambia de color ni de forma.
La lluvia no arrecia ni amaina.
La piragua navega sin moverse.
Los hombres del puente corren
hacia donde antes corrían.

Imposible evitar un comentario.
No se trata de un cuadro inocente.
Aquí el tiempo ha sido detenido.
Se han obviado sus leyes.
Se le ha privado de influencia en el curso de los acontecimientos.
Ha sido menospreciado y ha sido ultrajado.

A causa de un rebelde,
un tal Hiroshige Utagawa
(individuo que, por cierto,
expiró como es debido hace ya mucho tiempo),
el tiempo ha tropezado y ha caído al suelo.

Tal vez se trate de una travesura sin importancia,
un exceso a escala de apenas un par de galaxias,
no obstante y por si acaso
añadamos lo siguiente:

Aquí suele ser de buen tono
valorar en mucho este cuadro,
admirarlo con emoción desde hace generaciones.

Hay quienes van más lejos.
Incluso oyen el rumor de la lluvia,
sienten las frías gotas en la espalda y en la nuca,
miran el puente y a los hombres
como si se vieran allí retratados,
en esa carrera que nunca llega al fin
de un camino sin fin eternamente por recorrer,
y en su desfachatez creen
que en realidad así es.


Wisława Szymborska, Hombres en el puente, 1986
[Original polaco]



miércoles, 11 de enero de 2012

Undset - El combate de Olav Audunssøn



"[Olav] pasó despierto la mayor parte de la noche y tuvo una especie de revelación. Desde el amanecer de los tiempos se libraba en el mundo un combate entre Dios y su enemigo, un combate en el cual todo lo que tenía vida, alma o espíritu participaba, en una cohorte o en la otra, consciente o inconscientemente: los ángeles y los genios, los hombres aquí abajo y más allá de la muerte. Y con frecuencia era por el miedo por lo que el diablo atraía a los hombres a su campo. Éstos temían que Dios exigiera demasiado de ellos, que se vieran obligados a pronunciar una verdad que les quemara los labios, o bien a renunciar a satisfacciones que no creían tener la fuerza de abandonar: el provecho, el bienestar, las diversiones o la consideración del prójimo. Entonces aparecía el viejo padre de la mentira y captaba las almas de los hombres con su eterna astucia: pedía menos a los suyos y los recompensaba más generosamente al principio. Olav tenía que decidir en cuál de estos dos ejércitos iba a servir."

Sigrid Undset (1882-1949), Olav Audunssøn (1925-1927)



domingo, 8 de enero de 2012

Benedicto XVI - El bautismo de Jesús


"El bautismo de Jesús se entiende como compendio de toda la historia, en el que se retoma el pasado y se anticipa el futuro: el ingreso en los pecados de los demás es el descenso al «infierno», no sólo como espectador, como ocurre en Dante, sino con-padeciendo y, con un sufrimiento transformador, convirtiendo los infiernos, abriendo y derribando las puertas del abismo. Es el descenso a la casa del mal, la lucha con el poderoso que tiene prisionero al hombre (y ¡cómo es cierto que todos somos prisioneros de los poderes sin nombre que nos manipulan!). Este poderoso, invencible con las meras fuerzas de la historia universal, es vencido y subyugado por el más poderoso que, siendo de la misma naturaleza de Dios, puede asumir toda la culpa del mundo sufriéndola hasta el fondo, sin dejar nada al descender en la identidad de quienes han caído. Esta lucha es la «vuelta» del ser, que produce una nueva calidad del ser, prepara un nuevo cielo y una nueva tierra. El sacramento —el Bautismo— aparece así como una participación en la lucha transformadora del mundo emprendida por Jesús en el cambio de vida que se ha producido en su descenso y ascenso."

Benedicto XVI  - Joseph Ratzinger



viernes, 6 de enero de 2012

Benedicto XVI - Venimus adorare eum


"Los Magos que vienen de Oriente son sólo los primeros de una larga lista de hombres y mujeres que en su vida han buscado constantemente con los ojos la estrella de Dios, que han buscado al Dios que está cerca de nosotros, seres humanos, y que nos indica el camino. Es la muchedumbre de los santos —conocidos o desconocidos— mediante los cuales el Señor nos ha abierto a lo largo de la historia el Evangelio, hojeando sus páginas; y lo está haciendo todavía. En sus vidas se revela la riqueza del Evangelio como en un gran libro ilustrado. Son la estela luminosa que Dios ha dejado en el transcurso de la historia, y sigue dejando aún. Mi venerado predecesor, el Papa Juan Pablo II, beatificó y canonizó a un gran número de personas, tanto de tiempos recientes como lejanos. Con estos ejemplos quiso demostrarnos cómo se consigue ser cristianos; cómo se logra llevar una vida del modo justo, cómo se vive a la manera de Dios. Los beatos y los santos han sido personas que no han buscado obstinadamente su propia felicidad, sino que han querido simplemente entregarse, porque han sido alcanzados por la luz de Cristo."

Benedicto XVI



domingo, 1 de enero de 2012

Issa - Haikú: Día de Año Nuevo (1795)


.元日やさらに旅宿とおもほへず
ganjitsu ya sara ni ryoshuku to omohoezu


Día de Año Nuevo —

y aún estoy
en este viaje

increíble







Kobayashi Issa
Saigoku kikô (1795)
[Saber más]




Οι χαιρετισμοί της Θεοτόκου
(Ὁ Ἀκάθιστος Ὕμνος, ca s. VI), Ψ


Ψάλλοντές σου τὸν τόκον εὐφημοῦμεν σε πάντες
ὡς ἔμψυχον ναόν͵ θεοτόκε·
ἐν τῇ σῇ γὰρ οἰκήσας γαστρὶ ὁ κατέχων πάντα τῇ χειρὶ
κύριος ἡγίασεν͵ ἐδόξασεν͵ ἐδίδαξε βοᾶν σοι πάντας·


Χαῖρε͵ σκηνὴ τοῦ θεοῦ καὶ Λόγου·
χαῖρε͵ ἁγία ἁγίων μείζων·
χαῖρε͵ κιβωτὲ χρυσωθεῖσα τῷ πνεύματι·
χαῖρε͵ θησαυρὲ τῆς ζωῆς ἀδαπάνητε·
χαῖρε͵ τίμιον διάδημα βασιλέων εὐσεβῶν·
χαῖρε͵ καύχημα σεβάσμιον ἱερέων εὐλαβῶν·
χαῖρε͵ τῆς ἐκκλησίας ὁ ἀσάλευτος πύργος·
χαῖρε͵ τῆς βασιλείας τὸ ἀπόρθητον τεῖχος·
χαῖρε͵ δι΄ ἧς ἐγείρονται τρόπαια·
χαῖρε͵ δι΄ ἧς ἐχθροὶ καταπίπτουσι·
χαῖρε͵ φωτὸς τοῦ ἐμοῦ θεραπεία·
χαῖρε ψυχῆς τῆς ἐμῆς προστασία·
Χαῖρε͵ νύμφη ἀνύμφευτε·
Χαῖρε͵ νύμφη ἀνύμφευτε.

Ακάθιστος Ύμνος, Ψ (ca s. VI)
[Traducción]



Salutación a la Madre de Dios
(Himno Akáthistos, ca s. VI) - 23


Con un himno a tu parto la creación te celebra
como Templo viviente, ¡oh, Madre de Dios!
El Señor, el que todo en su mano contiene,
hizo escala en tu seno; te hizo toda santa y gloriosa,
y nos mueve a cantarte:

Salve, oh Tienda del Verbo divino;
Salve, oh Santa mayor que el Santuario;
Salve, oh Arca de Espíritu Santo;
Salve, oh Tesoro inexhausto de Vida;
Salve, Diadema preciosa de los reyes santos;
Salve, Orgullo fundado del fiel sacerdote;
Salve, Bastión invencible de toda la Iglesia;
Salve, Muralla segura que guarda a su Pueblo.
Salve, por Ti conseguimos trofeos;
Salve, por Ti se rindió el enemigo;
Salve, Remedio que sana mi cuerpo;
Salve, Salud de mi alma que espera.
Salve, Virgen y Esposa,
Salve, Virgen y Esposa.

Himno Akáthistos, 23 (ca s. VI)
[Original griego]




ברכת כהנים [Birkat Kohanim] / Bendición sacerdotal


יְבָרֶכְךָ יְהוָה, וְיִשְׁמְרֶךָ
יָאֵר יְהוָה פָּנָיו אֵלֶיךָ, וִיחֻנֶּךָּ
יִשָּׂא יְהוָה פָּנָיו אֵלֶיךָ, וְיָשֵׂם לְךָ שָׁלוֹם


Yivorekhekhaw Adonai v'yishm'rekhaw
Yo'ayr Adonai pawnawv aylekhaw vikhoonekhaw
Yisaw Adonai pawnav aylekhaw v'yasaym l'khaw shalom.




El Señor habló a Moisés: «Di a Aarón y a sus hijos, esta es la fórmula con la que bendeciréis a los hijos de Israel:

El Señor (YHWH) te bendiga y te proteja,
[El Señor] ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor.
El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz.

Así invocarán mi nombre sobre los hijos  de Israel y yo los bendeciré.»


Números 6, 22-27
[Saber más / Escuchar]




Issa - Haikú: Año Nuevo (1821)


.元日も立のままなる屑家哉
ganjitsu mo tatsu no mama naru kuzuya kana


Año Nuevo. Sin embargo,

sigue siendo la misma

mi ruinosa cabaña.












Kobayashi Issa (1763-1827)
Año Nuevo (1821)
[Saber más]